lunes, 16 de agosto de 2010

Inefable


Y entonces levantose del banco que la había cobijado por largos años de vida universitaria y lanzando un fuerte grito caminó hacia la puerta bajo el peso de las perplejas miradas de sus compañeros y el profesor de Literatura. La gran estructura de madera se cerró a sus espaldas, a través de la ventana su reflejo caminó hacia la salida occidental; fue la última vez que la vieron.

2 comentarios:

  1. Obviamente esto no pasó, no en la vida en real pero en mi imaginación pasa cada vez que me toca con el profesor caradegato

    ResponderEliminar
  2. jajaja buenisimo!sí, uno puede hacer mil y un cosas en su imaginación con una sola situación sin llevarlas a cabo nunca en la vida real :B
    Graacias por tu comentario me gustó xD
    Eso sí, malditos chilenit"os" ¬¬

    jajajaja Ya vendrán nuestros ingleses millonarios y nos librarán de andar perdiendo el tiempo con hombres que quizás ni se lo merecen, pero el masoquismo a veces es mayor
    xC

    Besito!

    ResponderEliminar